//
estás leyendo...
Se dijo en otros medios...

¿Por qué los presos no votan?

Por Pablo Marshall

Bueno la respuesta es simple. Porque el Estado no los deja.

Esta es una pregunta distinta de por qué los presos no deberían votar. Para esta otra pregunta hay respuestas largas y cortas. Las largas son de esas que explican interminablemente lo inexplicable. Las cortas son más bien slogans de la lucha contra la delincuencia. Todas, sin embargo, son malas respuestas que ocultan con mayor o menor disimulo las verdaderas razones: degradación, exclusión y alienación. Todas razones que necesitamos de vuelta en nuestro lenguaje político para poder entender y cambiar esta, entre otras, odiosa práctica.

La pregunta más importante, a mi juicio, no es por qué no votan sino cómo podemos cambiarlo.

En un país como el nuestro, que ha constitucionalizado este asunto, la tarea no es simple. El cambio constitucional requiere un amplio consenso dado los quórums de reforma. Por otro lado, el camino del derecho internacional de los derechos humanos está, a este respecto, cerrado. La misma Convención Interamericana establece a los criminales como una legitima excepción del derecho a sufragio. El artículo 23 establece:

1. Todos los ciudadanos deben gozar de los siguientes derechos y oportunidades: […]

b. de votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores, y […]

2. La ley puede reglamentar el ejercicio de los derechos y oportunidades a que se refiere el inciso anterior, exclusivamente por razones de edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena, por juez competente, en proceso penal.

Hoy que circula la idea de una nueva constitución, con un énfasis especial en la reforma política, se abre una oportunidad única para acabar con esta práctica. Hay que diseñar una estrategia para que una institución basada actualmente en la mitológica de la guerra contra la delincuencia no ensucie la comprensión de lo que somos lo unos para los otros en una sociedad democrática: libres, iguales, hermanos.

Esta definición involucra intervenir no sólo en la regulación del derecho a voto de los presos, y es importante generar esta discusión antes de la asamblea constituyente, sino abrir espacios que no aparecen en nuestros registros para generar un proceso inclusivo de participación, como es el caso de la participación de los jóvenes menores de 18 años y los ciudadanos viviendo en el extranjero.

La mejor estrategia para lograr la inclusión de los presos a mi juicio es partir afirmando un principio fuerte de sufragio universal. Sufragio universal significa que todos deben estar incluidos a menos que se pueda fundar una excepción que no exprese un principio general distinto del principio de que en principio todos están incluidos. Por ejemplo, ello se concretaría no exigiendo implícitamente (por edad o alfabetización) ningún requisito de responsabilidad cívica o conocimiento político. El más importante efecto de esta estrategia es que traslada la carga de la prueba a aquellos que quieren excluir a una clase de individuos. Yo tengo seguridad que todas las razones que pueden darse en este sentido para excluir a los presos pueden ser rebatidas en un dialogo racional, basándose en argumentos democráticos.

Sin embargo, partir asumiendo esto no asegura ni mucho menos la inclusión de los presos. Una nueva constitución va a ser el fruto de un acuerdo en que participan todos y el discurso de la seguridad ciudadana ha hecho bien su trabajo convenciendo a muchos que la delincuencia abre caminos de lucha y resistencia como si estuviéramos en una guerra. Los criminales se han posicionado como el peor de todos los males. Hay que contar en la estrategia una forma de evitar el voto mayoritario basado en ese prejuicio o ideología.

Además de la input deliberativo propio de una asamblea (o del mecanismo de creación de la nueva constitución que se elija), el partir de un concepto fuerte de sufragio universal, dos factores que facilitarán el mostrar que no hay buenas razones para excluir a los presos, tres elementos adicionales de tipo estratégico pueden lograr una contribución adicional en el debate.

Primero, sostener que esta institución no debe estar en la Constitución. Sostener que el incluirlo nos coloca entre los países más retrógrados del mundo. Si se quiere incluir una restricción como esta, debe ser una restricción meramente legal. Esto abriría el camino del control constitucional como una manera de eliminar tal práctica incluso contra la opinión de la mayoría.

Segundo, sostener que en la mayoría de los países desarrollados, que Chile pretende imitar, esta regla no existe por haber sido eliminada (Canadá, España, Suecia, Noruega), estar muy limitada (siempre en el nivel legislativo; Alemania, Francia, Italia, Australia) o estar en un abierto proceso de reforma (Reino Unido). Si el desarrollo no sólo incluye progreso económico sino también respeto de los derechos humanos, para ser aceptado y reconocido como un país desarrollado tenemos que abolir estas prácticas atávicas.

Tercero, presentar los estudios empíricos existentes (que ya sabemos le fascinan a mucha gente) que demuestran que del hecho de que los presos voten sólo se siguen consecuencias positivas. Por un lado, las tasas de reincidencia caen en los casos que los internos participan en elecciones. Por otro lado, las tasas de participación son equivalentes a las del resto de la población. El voto de los presos no difiere, en su intensión o contenido, del de otro ciudadano.

Comentarios

2 comentarios en “¿Por qué los presos no votan?

  1. Imteresante la idea, puesto que en mi plan de tesis estoy planteando el derecho al sufragio de los presos… Sigan asi y apoyen

    Publicado por le | 8 de septiembre de 2016, 3:28 AM
  2. Imteresante la idea, puesto que en mi plan de tesis estoy planteando el derecho al sufragio de los presos… Sigan asi y apoyen

    Publicado por luis | 8 de septiembre de 2016, 3:29 AM

Responder a luis Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Síguenos en Twitter

A %d blogueros les gusta esto: